Me considero un retrogamer pero....
He aquí una frase importante: "Todo aquello dicho antes del pero carece de valor". Es cierto en la mayoría de casos, y debo mencionar que esta vez, en efecto, lo es.
¿Por qué digo que me considero un retrogamer pero...? Es sencillo, yo soy un videojugador empedernido y me considero un fiel seguidor de esta expresión creativa, que aun no se considera dentro de las grandes artes, y que espero, en el futuro, se le considere como tal. Los videojuegos han pasado por una serie de cambios que pueden ser documentados y, en estos momentos, ya lo han sido. Si consideramos que hace unos 40 años un pequeño grupo de personas crearon un juego usando un aparato de radar y luego otros hicieron lo suyo con con un poco de creatividad y unos transistores, dando vida a un juego de "paletas y pelotita" y lo colocaron en un bar, los videojuegos demostraron desde sus inicios su capacidad para transportar a la gente a otro tipo de mundo, un mundo donde podían ser lo que quisieran, al menos por un momento. Desde jugadores de ping pong a conductores de carreras, de caballeros armados matando dragones a grandes emperadores, e incluso, ser el heroe de su película favorita a ser un villano memorable. Los videojuegos tenían tal poder y ese fue el inicio para su despegue.
La gente creía que iba a ser una moda pasajera, y mirenlos ahora, 40 años han pasado y los videojuegos son más grandes que el cine, y más grandes que muchas otras industrias poderosas. Ahora son el centro del universo de muchas personas. Personas que trabajan en ellos, que viven haciendo más videojuegos y otros que viven de jugar a estos videojuegos. Ahora es un mercado enorme que crece cada día más y más y no se sabe hasta donde puede llegar.
Yo me inicié jugando con el NES, o simplemente Nintendo aquí en Perú, con juegos de Mario, las Tortugas Ninja y alguno que otro que ya no recuerdo por tener yo menos de 5 años. Luego llego el Super Nintendo y las muchas felices horas que pasé con el control en mis manos. También llegué a jugar Genesis, y tuve buenos momentos también, aunque aquí no era tan popular y no habían muchos juegos. Llegó el Saturn y luego el Play Station, cambiando muchísimo mi perspectiva del mundo de los juegos, saltar del 2D al 3D (poligonal y burdo) fue algo increible, aún me recuerdo con mi boca abierta, embobado, pensando "¡¡Es real!!, ¡¡Se ve real!!". Ah, tierna inocencia a mis 9 años...
¿Por qué digo el "pero"? Aquí la respuesta, a pesar de que pude adquirir mis consolas y una PC bastante decente para mis juegos modernos, prefiero aun jugar los clásicos de mi infancia, mi consola favorita, por sus juegos es la Super Nintendo y dudo que cambie, puesto que, aunque ya no tengo un snes, sigo jugándolo en la Xbox o en mi PC, o incluso en mi PSP de cuando en cuando. No crean que soy un anticuado o un anacronista atrapado en el pasado, simplemente es una manera de seguir alimentando a mi niño interior, dejandome ver los frutos de la creatividad de muchas personas que dieron todo para que este mundo de los videojuegos sea tan grande como lo es ahora.
El otro motivo, y por qué escribí esto, es para celebrar la compra de una consola la que todavía, por unos meses más, es de la "Ultima generación", una Xbox 360. A pesar que no soy muy fan de los juegos modernos en su totalidad, y no soy tan feliz jugando con el PlayStation 2, como lo soy con el Nintendo 64 o con el Super Nintendo, esta Xbox 360 esta cumpliendo mis expectativas bastante bien. Me alegra saber que, hoy en día la industria de los videojuegos haya progresado, que ahora, haya grandes historias para ser contadas, que, a pesar de que muchos juegos son similares en su estilo y jugabilidad, su trama y mensaje sean diferentes y muy ricos. Hay excepeciones y grandes fracasos pero, no pienso en ellos y sigo alimentando al niño que tengo dentro con un poco del gran arte del mañana....